Por José Luis Ríos Laureda
Parecía
que después de la guerra civil española, últimos años de la década de
los años 1940, en los que reinaba Luis Romero, con la corona
continental en su poder, al que seguirían en el trono europeo Young
Martin en los moscas y Fred Galiana en los gallos, el título europeo de
los pesos medios había de estar destinado para el púgil madrileño Luis
Folledo Carmona.

Debuta
como profesional según alguna base de datos el 24 de Mayo de 1958, en
Madrid, ante Joaquín Carrión al que vence por puntos en ocho asaltos,
aunque datos posteriores obtenidos por quien esto escribe, me indican
que su debut en el campo profesional tuvo lugar el 30 de marzo de 1958,
en Madrid, cuando venció a los puntos a A. Ezquerra, siendo su segundo
combate el que disputó el 6 de Abril de aquel mismo año, cuando venció
al asturiano Justo Magdalena, a los puntos en Avilés.
La
carrera del púgil madrileño se vislumbraba como prometedora en el
futuro, después de una magnífica andadura en el terreno amateur. El
antiguo campeón nacional español, Segundo Bartos, de menuda figura,
gran preparador de “sus chicos”, refiriéndose a su pupilo del barrio de Las Ventas, Luis Folledo, ante los reporteros deportivos de
“-Tengo un chico que promete”. Y se refería al larguirucho chaval del modesto barrio madrileño de Las Ventas, Luis Folledo Carmona.
El propio Luis Folledo, expresaba más tarde ante los periodistas, comentando sus comienzos:
“Trabajaba
por entonces en una fábrica de forja como aprendiz de broncista y
cerrajero y me encontraba tan flaco y escuchimizado que me decidí por
acudir a un gimnasio para adquirir fuerza y musculatura y poder
defenderme adecuadamente en las peleas callejeras en las que me
atizaban abundantes golpes. Jamás pensaba en mi fuero interno que
habría de convertirme en un boxeador”.
SUS COMIENZOS EN EL CAMPO PROFESIONAL
Una
vez que la guerra civil española quedó atrás,el español medio orilló
la política y se dedicó en una gran parte a acudir a los grandes – y
también menores- manifestaciones en los terrenos deportivos, en los que
se llevaban por entonces la palma, el fútbol, el boxeo y el ciclismo.
Por los 40, el deporte español después de una sangrienta guerra civil,
comenzaba a recobrarse.
Triunfaba
mas tarde el recientemente fallecido (Fred Galiana, murió el pasado
2005, afectado por la enfermedad de Alzheimer) y según ha manifestado
Luis Folledo era su ídolo pugilístico español, mientras en cuanto al
extranjero admiraba al magnífico Ray “Sugar” Robinson.
Quién
iba a decirle a Folledo que con el tiempo habría de enfrentarse a su
ídolo Fred Galiana a quien derrotaría en dos ocasiones.
Folledo
siempre guardaría un buen recuerdo de Segundo Bartos, el hombre que le
enseñó a boxear – a quien tuve el gusto de conocer en Bilbao por los
años 60- que le llevaba a casa para darle clases de pugilismo a solas e
incluso alimentar a aquel muchacho enclenque y larguirucho.
LAS VENTAS MADRILEÑAS, SU BARRIO DE SIEMPRE
En Madrid, en el barrio de Las Ventas, en una chabola encaramada en lo más alto, vivía con sus padres y sus cuatro hermanas.
Mientras,
el púgil de Las Ventas ha ido ganando envergadura, fuerza, resistencia,
técnica y velocidad y comienza una carrera profesional impresionante,
derrota a púgiles como Kid Daniel, Ahmed Hamida, José Manrique… hasta
que aparece ante él, su gran oportunidad.
Se
inaugura el Palacio de los Deportes de Madrid el 5 de Marzo de 1960,
con una asistencia de catorce mil espectadores y tras una gran
demostración de su clase y pegada se erige como campeón de España de
los pesos wélter al derrotar al campeón José Ungidos, apodado “El
Torito Cántabro”, a los puntos con clara diferencia en las cartulinas
de los jueces.
Y a continuación, sus vecinos del madrileño barrio de Las
Ventas, le hicieron un gran recibimiento, por lo menos y con el mismo
afecto que tributaron sus vecinos neoyorkinos a Rocky Graciano, en la
pantalla encarnado por Paul Newman, en el film titulado en España,
“Marcado por el odio” (“Somebody up there lights me”).
UNA CARRERA QUE MEJORA
El madrileño Folledo, se está convirtiendo en una gran realidad pugilística, y es el mejor boxeador español del momento.
TRIUNFOS POR EL EXTRANJERO
Vence a Diego Infantes, quien más tarde pelearía ante el gran maestro
del ring, Sugar “Ray” Robinson, y después revalida su título español
ante Navarro Paredes, aunque acaba de conocer la amargura de la derrota
como profesional unos meses antes, en el extranjero, de forma poco
clara, a los puntos en diez asaltos en Copenhague, frente a Christian
Christiansen y poco más tarde en Londres, donde dieron la victoria a su
adversario Brian Curvis.
Se
resarce de los británicos al derrotar en Nottingham a Tony Smith y en
el mismísimo Londres a Phil McGrail y vence en dos ocasiones, ambas a
los puntos en la plaza de Toros de Las Ventas a su ídolo y gran rival,
de menos envergadura y peso, el toledano Fred Galiana. Corría el año
1962 y el propio Luis Folledo expresaba con estas mismas palabras su
gran admiración por el apodado “El Toreador del Ring”, por los
parisinos, después del gran combate que realizó ante el gran ídolo
francés Louis Famechon, a quien arrebató el título europeo de los pesos
plumas.
-“Galiana fue un boxeador extraordinario, pero yo estaba en la plenitud de mi carrera cuando me enfrenté a él.”
Derrota en
Diego Infantes y le desposee del título nacional de los medios y a
continuación cobra una inusitada popularidad en París al derrotar a los
dos púgiles más prestigiosos de
A POR EL TITULO EUROPEO: CON TRES OPORTUNIDADES
Por
el año 1962, el tándem Segundo Bartos y el francés Jules Avernin,
recalaron en Bilbao, ambos defendían los intereses del campeón español
de los pesos pesados, Mariano Echevarría, el primero como entrenador y
el segundo como apoderado (Echevarría perdería a
los puntos ante Benito Canal) y en entrevista publicada el 8 de
Septiembre de 1962, en el desaparecido diario bilbaíno “
“Fui
boxeador y alcancé el título nacional francés de los pesos wélter; en
cuanto a su pregunta de si Luis Folledo puede conquistar el título
europeo, estoy convencido de que sí; negociamos actualmente con el
campeón Laszlo Papp que se mantiene en su pretensión de una bolsa de
700.000 marcos, que habrá de rebajar.
Si Folledo conquista el título europeo, puede lograr el mundial….”
Como
sabemos y con una mirada retrovisora por el túnel del tiempo, nada de
ello llegó a buen término. Perdió con Papp, y otras dos nuevas
oportunidades que se le ofrecieron en el título mundial no llegó a
verlo ni con catalejos.
FOLLEDO POR EL TITULO EUROPEO DE LOS MEDIOS
Y
aquí se produce la tercera derrota de su carrera profesional, que fue
la primera por fuera de combate y para más “inri” la sufrió en el mismo
Madrid, ante su público, ante su afición, ante sus paisanos.
Ante
un púgil de corta estatura, de piernas combadas, bigotudo, con un
imponente mostacho, pelo revuelto y de nacionalidad húngaro, que había
obtenido tres medallas de oro olímpicas y que respondía al nombre de
Laszlo Papp.
Al
púgil de las Ventas le preocupaba más por entonces su futuro en el
mundo de los toros, que el de los cuadriláteros y ya había intervenido
en alguna corrida con novillos y vestido en el ruedo, el traje de luces
y según sus propias manifestaciones descuidaba el gimnasio, padecía una
enfermedad hepática, tenía la solitaria, acababa de sufrir un grave
accidente automovilístico y salió a pelear con la mano derecha
fracturada, además de con el pensamiento puesto y la preocupación de su
inmediato debut como lidiador en Madrid.
Perdió
en Madrid ante un púgil fuera de serie, Laszlo Papp, - el 6 de
diciembre de 1962, por k.o.en el octavo, más, tuvo una nueva
oportunidad por el título europeo de los medios, esta vez en Roma ante
el ídolo de la afición italiana Nino Benvenuti – más tarde campeón
mundial de los medios que le arrebató el argentino Carlos Monzón –ante
quien perdería de nuevo, en un 15 de Octubre de 1965, por k.o. en seis
rounds, para finalmente y en su lucha por conquistar el título europeo,
perder en Torino el 17 de Noviembre de 1967, ante el argentino
nacionalizado italiano, Carlo Durán, por k.o.t. en doce rounds.
SU RÉCORD EN EL RING
En
el campo profesional, se coronó campeón de España del peso wélter, y en
1962, campeón nacional de los pesos medios, con tres oportunidades al
título europeo de la categoría reina, disputó 129 peleas profesionales
de la que venció en 121; nulo en una, derrota en seis y sin calificar una
de ellas, con el “ no contest”, precisamente la última, la que disputó
en Vitoria en 28 de Marzo de 1969, ante Davey Moore y en la que el
árbitro detuvo “el combate”, ante la falta de combatividad de los
contendientes en el quinto asalto.
Conquistó
el título nacional de wélter, como hemos indicado ante José Ungidos y
lo renovó ante el propio Ungidos y después ante Diego Infantes, José
Navarro Paredes, de nuevo; Vicente Ferrando y en el peso medio, vence y
destrona a Diego Infantes, a quien ofrece la revancha y vuelve a
vencerle y revalida ante Francisco Bermúdez, Vicente Thomas Moktar,
José Grancio y a José María Madrazo, a quien derrota en Bilbao
(06.12.68) por abandono en el sexto asalto.
ANTECEDENTES Y SU VIDA FUERA DEL CUADRILATERO
Luis
Folledo, gracias a sus bolsas ganadas con tanto esfuerzo y dureza en
los cuadriláteros, logró sacar a su familia de la chabola en la que se
hacinaban, retiró a su padre del andamio en el que se ganaba la vida
para sí y los suyos, les compró una vivienda, de vez en cuando recuerda
sus grandes victorias en el ring, su popularidad, la admiración que
causaban sus estrategias y pegada en los cuadriláteros y sus
intervenciones vistiendo el traje de luces en los ruedos –Talamanca del
Jarama, donde debutó; después en la madrileña Plaza de la Chata. Estuvo dirigido en su etapa torera por Octavio Martines “Nacional”.
Alcanzó
una edad madura, soltero, aunque él mismo se define como un tipo raro
de carácter. Cuenta en la actualidad 68 años –Febrero de 2006- y el
antiguo y fallecido alcalde de Marbella, el popularísimo Jesús Gil y
Gil, le ofreció un puesto de trabajo, para dirigir un gimnasio
municipal, lo que facilitó su retirada del cuadrilátero y en Mayo de
1989 abría con un socio, Antonio Arribas el restaurante “Los Choris”,
en Marbella.
Luis
Folledo representa una de las grandes figuras de la historia del boxeo
español, un boxeo que posiblemente ha pasado ya a la historia
pugilística de nuestro país.
No hay figuras en España, apenas algunos gimnasios y a los
jóvenes les da por otras prácticas deportivas que van cobrando auge día
a día: automovilismo, motorismo, balonmano, kick-boxing, artes
marciales, baloncesto, y aunque con algunos tímidos intentos, todo será en vano mientras alguna cadena de televisión le dedique más atención, el boxeo no recobrará su anterior fulgor y atractivo.
Hay
muchos, muchísimos jóvenes de modesta condición que acudirían a los
gimnasios “a hacer guantes y las restantes disciplinas” si esto fuera
patrocinado como obras sociales y se olvidarían de otras “aficiones”
perniciosas y degradantes.