UN BOXEADOR ENTRE LOS MÁS RICOS DEL AÑO

Anualmente y por estas fechas de final
de año, en este caso el 2005, se suele hacer balance con arreglo a las
estadísticas y a los datos de ingresos de los deportistas, y se
entresacan y clasifican los que mayores cantidades han ingresado a lo
largo del ejercicio fiscal y deportivo de año que agoniza 2005.

El golfista Tigre Woods, con unos
ingresos de 72 millones de euros ha sido el que ha alcanzado el récord,
seguido a una considerable distancia del automovilista de F1 Michael
Schumaker, con 50 millones.
Y,
después, y ahora nos llega el boxeo, con Óscar de la Hoya, el chicano
nacido en Los Ángeles, campeón del mundo profesional por la WBC y por
la WBA, que derrotó a nuestro Javi Castillejo a los puntos por el
título mundial de la categoría y denominado en su momento “El chico de
oro”al sermerecedor de la medalla de oro en los Juegos Olímpicos
celebrados en Barcelona.Ha obtenidounos ingresos de 31 millones de
euros.

Después del chicano de oro angelino,
tenemos al as de fútbol americano, Michael Vick, también con 31
millones, algo menos que De la Hoya.
Michael Jordan, aunque ya está
retirado y fuera de las canchas de baloncesto, norteamericano, ha
ingresado 27 millones, los mismos que la gran figura Shaquille O´Neal.
Y
a continuación el futbolista británico David Beckham, con 26,5
millones, el automovilista de Fórmula 1, campeón mundial en 2005, el
asturiano Fernando Alonso, con 25 millones, para alcanzar el noveno
puesto con el baloncestista Kobe Bryant, con 24 millones, después el
ciclista campeón del mundo, y siete veces ganador de la ronda francesa,
el norteamericano Lance Armstrong, con 23 millones, y por último, y
empatado con el anterior, el motorista italiano Valentino Rossi.

Se repiten dos deportes, Fórmula 1 y baloncesto.

En lo que se refiere a los destacados
entre los mayores ingresos en el deporte del boxeo, han ido
desapareciendo las grandes figuras de los pesos pesados, que
normalmente copaban los puestos preferentes, para ostentar un tercer
puesto con un “chico de oro” que ha ido dejando de brillar, ha ido
perdiendo su fulgor, y el próximo año con total seguridad dejará de
figurar en esta lista de afortunados.